sábado, 28 de noviembre de 2009

De paseo por los confines de Bernal

Bernal, sin duda alguna quedará en el recuerdo de los grupos de Ingeniería Telemática de la Unidad Profesional Interdisciplaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA) por mucho tiempo, si es que el alcohol se los permite.
El día 27 de Noviembre de 2009, los alumnos de los dos grupos de la mencionada carrera fueron citados a las 7:00 am en el exterior de la escuela, para así, poder tomar rumbo a el Estado de Queretaro. Pero como es costumbre (lamentable por cierto) el viaje fue retrasado debido a que, los autobuses que los llevarían a su destino habian salido a destiempo y para colmo de males, se perdieron en el camino a UPIITA. Dos horas esperaron los alumnos, en medio del amanecer más frío del año.
El alboroto fue fulminante al momento de que vieron a los autobuses acercarse, enojo, risas, bromas, pero sin duda un ánimo bastante agradable para tomar el viaje. El retraso de los medios de transporte, provocó un reajuste del itinerario que habia sido platenado. Ahora el punto de llegada sería la viñeda La Redonda.
Durante el trayecto a queretaro, no faltó el alcohol, representado mediante botellas de Vodka, Brandy, Tequila, Wisky y cerveza, que más tarde provocarían efectos desastrozos...
Al llegar a La Redonda, tuvieron un recibimiento un tanto agradable, pero el tiempo es dinero, así que no se espero nada para ir directo a la platica de el proceso de creación de vinos en dicho lugar.
Al terminó de la explicación bastante cultural por cierto, los jovenes fueron invitados a comer unos ricos platillos, muy de acuerdo al vino que se les ofreció. Ese mátiz de sabores fue totalmente agraciado por el lugar y el paisaje que estaba al alcance de la mano.
Terminando la actividad se pusieron en camino a Peña de Bernal, para conocer el tercer monolito más grande de la tierra.
Bernal, como es conocido por los lugareños, es un pueblo mágico, y no sólo porque el gobierno federal lo haya puesto en dicho programa nacional, sino porque en verdad es mágico. Esas altas cornizas rematadas por los claros y las exuberantes formas rocosas, son sin duda, un deleite para la vista.
Subieron hasta el segundo mirador, exaustos por correr a través de las pendientes del monolito, no pudieron más. El espectáculo de fotografías estaba en todo su explendor, el compañerismo y podría decirse que la amistad (acompañda de unos cuantos grados de alcohol) se respiraba por el lugar.
Después de un largo recorrido por el pueblo, tomamos de nuevo camino hacia upiita aunque bastante tarde ya por cierto.
Sin embargo fue un estupendo viaje

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