Buenas tardes compañeros, agradezco su presencia porque sin duda alguna es fundamental para los determinantes objetivos que perseguimos.
En este momento nos pondremos a tenor del tema tan imperante que nos reúne.
Tengo que decir lo importante que es la cultura de la prevención que últimamente se ha ido perdiendo entre los diferentes ámbitos de la sociedad mexicana.
Hace varios ayeres, la penumbra de la destrucción caía sobre nuestros hombros, el tan desgarrador instante en que nuestra querida ciudad sucumbía ante la fuerza natural. El poderoso aliento de nuestro pueblo es lo más memorable de aquel recuerdo, pero ¡no debemos de vivir a la sombra de aquella hazaña! Nos obligamos a tener la capacidad de afrontar el futuro que a cada momento se nos acerca más. No debemos de confiar que tenemos la vida resuelta y que otro desastre no llegará, ¡eso es mentira!, estudios científicos nos indican que es inevitable otro acontecer como aquel. Y no falta mucho…
En más de una ocasión se nos ha hablado de lo importante de prevenir para no lamentar después… Pero a veces la propia cultura decadente que nos va arrastrando una y otra vez hacia lo profundo de la impotencia cuando llegue el momento de actuar, supera nuestro propio instinto de supervivencia.
Es por ello que en este momento les puedo asegurar que si cada uno difunde en su medio los ideales de proteger no sólo la vida propia sino que la de otros basándonos en una cultura de prevención, en más de una ocasión saldremos avantes a cualquier eventualidad a la que tengamos que hacer frente, y no será sólo un éxito individual sino que se manifestara como otro éxito de nuestra grandiosa Patria.
Gracias.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario